¿Qué es la Medicina Interna?

En primer lugar es conocido, que la Medicina Interna es parte fundacional y fundamental desde su inicio de la medicina hospitalaria. Tan es así, que en su inicio los médicos que cuidaban los pacientes ingresados, no quirúrgicos, en centros hospitalarios eran los médicos internistas. Del tronco común de la Medicina Interna surgieron con la ampliación del conocimiento y con la aparición de nuevas técnicas diagnósticas las diferentes especialidades médicas.

En un reciente documento de la Unión Europea de Médicos Especialistas define la Medicina Interna como “la disciplina medica básica responsable del cuidado del adulto con enfermedades complejas, tanto en el hospital como en la comunidad, con una visión centrada en el paciente, basada en la evidencia científica, y comprometida con los principios éticos y holísticos de la práctica médica.

Es una disciplina científica que crea y promueve conocimiento médico, métodos y habilidades clínicas, pero también analiza los hallazgos de otras especialidades médicas y las integra en sus propias estrategias para el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes que atiende”.

¿Qué es un internista?

Un internista es un médico formado en los fundamentos científicos de la medicina, que se especializa en la evaluación, diagnóstico y gestión de los problemas médicos generales, presentaciones atípicas, problemas múltiples, complicaciones complejas y enfermedades sistémicas y, además, debe tener la capacidad de tratar a los pacientes con urgencias médicas aún no seleccionadas. El internista, en su ejercicio, debe tener una perspectiva tanto ética como global, considerando conjuntamente los aspectos psicosociales y médicos, con la finalidad de mejorar la calidad de vida de las personas que atiende. El internista, siempre que le sea posible, debe plantearse la atención global y continuada de sus pacientes.

El American College of Physicians dice que “los especialistas en Medicina Interna aplican el conocimiento científico y su experiencia clínica al diagnóstico, tratamiento y cuidados compasivos del adulto en el espectro que va desde la salud a la enfermedad compleja”.

La medicina ha experimentado un gran cambio en las últimas décadas, determinado en parte por los cambios sociales de nuestro país, como son el crecimiento de la población anciana y patologías crónicas, los cambios en la estructura familiar, nuevos estilos de vida que, junto con la mayor calidad y desarrollo científico y tecnológico, han originado que los ciudadanos exijan un sistema sociosanitario dotado de expertos capaces de abordar las necesidades globales de las personas.

La Medicina Interna del presente

Los servicios de Medicina Interna de toda España se encuentra actualmente adaptándose a las nuevas realidades asistenciales que exige la evolución de la población respecto al sistema sanitario, donde se demanda una mayor transparencia de información y decisión, de inmediatez de respuesta y una mayor confortabilidad, por lo que se requiere una adecuación de las prestaciones sanitarias a las preferencias de los usuarios, estableciendo para ello nuevas formas de organización y gestión donde prime la mejora de la calidad, la innovación tecnológica, la flexibilidad en la utilización de los recursos y la extensión de las competencias profesionales, que satisfagan las necesidades globales del paciente.

A la mayor exigencia de las personas también su suma, el envejecimiento de la población que ha condicionado un aumento de las enfermedades crónicas, donde el modelo asistencial actual centrado en la atención del episodio agudo no proporciona una adecuada respuesta a este grupo de pacientes, dada su alta complejidad y concurrencia de situaciones de comorbilidad, dependencia y fragilidad.

La especialidad de Medicina Interna constituye la disciplina médica centrada por excelencia en el cuidado de los adultos, con una o varias enfermedades agudas o crónicas complejas, diferenciándose con el resto de especialidades médicas órgano-específicas en ser una especialidad holística, con una visión integradora y generalista, que le permite jugar un papel fundamental en la orientación diagnóstica en las situaciones clínicas de expresión inespecífica y/o infrecuente, así como en aquellas de alta complejidad, siendo uno de sus fundamentos el principio de que ninguna enfermedad o problema clínico es ajeno a su responsabilidad, encontrándose por ello en la vanguardia en lo que se refiere a la atención centrada en el paciente, lo que nos obliga a reconocer al médico internista como un profesional primordial para alcanzar las perspectivas actuales de la sociedad.

Papel de la Medicina Interna en la pandemia por COVID-19

El año 2020, pasará a la historia como el año en que nuestro sistema sanitario se enfrentó a una situación inédita e inesperada, como es la pandemia por COVID-19, con repercusiones sociales, económicas y políticas de magnitudes inimaginables. Es en esta situación sin precedentes, donde los hospitales de toda España han detectado de manera forzosa sus debilidades y fortalezas, al tener que adaptarse de manera reactiva y de la mejor manera posible con los medios disponibles a la gran demanda sanitaria, dejando al descubierto sus múltiples carencias, pero mostrando en contrapartida la gran profesionalidad del personal sanitario que ha demostrado que ante la necesidad y adversidad, son capaces de desempeñar su trabajo hasta casi alcanzar la extenuación física y emocional, con la mayor entrega, generosidad, sacrificio y compañerismo.

Es aquí, donde la transversalidad de la Medicina Interna se ha visto ampliamente reconocida tanto por la gerencia/dirección de los centros hospitalarios como por el resto de especialidades médicas o quirúrgicas, pues ha ocupado un papel vertebral en lo que se refiere a la atención del paciente hospitalizado no crítico por COVID-19.

La mayoría de los servicios de Medicina Interna de los hospitales españoles, han asumido la responsabilidad de la elaboración de los protocolos necesarios para la unificación de criterios para la toma de decisiones clínicas, basadas en las evidencias científicas disponibles y el enfoque del resto de profesionales, creando un entorno de trabajo colaborativo sin antecedentes e impensable hasta la fecha, con el único fin de garantizar la asistencia de mayor calidad con los recursos disponibles a los pacientes ingresados.

La excelencia como objetivo

Ante los retos de la situación sanitaria actual, más que nunca, los servicios de Medicina Interna españoles, en el que se incluye el Servicio de Medicina Interna del Hospital San Pedro, deben de perseguir la mejora continua de la calidad asistencial, impulsando para ello, aquellas acciones que favorezcan la integración de actividades y programas de mejora de la organización de los servicios sanitarios, así como buscar la unificación de los agentes implicados para el buen funcionamiento de los servicios, en especial a los profesionales médicos internistas, otros profesionales vinculados a la asistencia del Servicio de Medicina Interna (atención primaria, urgencias, enfermería), gestores sanitarios y administraciones públicas y autonómicas. Actualmente, la Sociedad de Medicina Interna (SEMI) tiene en marcha el proyecto Semi-Excelente, en el cual se desarrolla el proceso de acreditación voluntaria de servicios de Medicina Interna, creando un certificado de calidad SEMI-Excelente para aquellas Unidades de Gestión que cumplan con los estándares de calidad establecidos. El servicio de Medicina Interna del Hospital San Pedro aun no dispone de dicha certificación, por lo que uno de los objetivos fundamentales del Servicio de Medicina Interna es asumir el compromiso de cumplir con los estándares del proyecto, constituyendo el presente documento una herramienta para guiar el desarrollo de las acciones de mejora que se adecuen a los criterios de la SEMI.

La Medicina Interna en el Hospital San Pedro

El eje central del sistema riojano de salud es el Hospital San Pedro de Logroño, hospital de referencia para toda la Comunidad Autónoma y que oferta la gran mayoría de la atención especializada y atención hospitalaria de la comunidad autónoma. El Hospital San Pedro se divide en 3 zonas o edificios principales bien diferenciados pero comunicados entre sí y con accesos propios: zona de hospitalización, zona de consultas externas y zona de Urgencias. Además de manera colindante a la fachada principal existe el edificio correspondiente al Banco de Sangre y el edificio de Instalaciones.

El 82% de las camas del hospital son de uso individual, contando actualmente con 522 camas médicas y quirúrgicas, de las cuales 506 son funcionantes, encontrándose distribuidas equitativamente entre 22 controles de enfermería.

Estructura física del servicio de medicina interna

El área de hospitalización de Medicina Interna tiene asignadas 46 camas individuales, distribuidas en 2 controles de Enfermería, situados en la 6ª planta del Hospital San Pedro, si bien, dada la alta ocupación del Servicio de Medina interna, por lo general se ve obligada a ocupar camas de otros controles de enfermería del hospital que son asignados al servicio como ingresos periféricos, siendo el número habitual de estas camas entre 10-30. Ambos controles de enfermería se encuentran unidos por un Hall donde se sitúan la sala de espera, ascensores de acceso principal, la secretaría de Medicina Interna, el despacho del Jefe de Servicio y la sala de sesiones del Servicio, estando esta última dotada de un ordenador y un proyector, con capacidad para 20 personas.

Las consultas externas constan de 2 consultas, la consulta número 2 y consulta número 3, situadas en el edificio de consultas externas del Hospital San Pedro y de una consulta situada en el centro de especialidad del municipio de Haro, con dotación todas ellas de un equipo informático y área de exploración con camilla.

La Unidad de Lípidos se localiza en la consulta número 3 del área de consultas externas del Hospital San Pedro.

Unidades especializadas dentro del servicio de medicina interna

Unidad de Pluripatológicos

La Unidad de Atención al Paciente Pluripatológicos inició su actividad asistencial en octubre de 2018 y desde entonces ha sufrido varios cambios en su estructura física y funcional, no encontrándose a junio de 2020 en plena actividad. Esta Unidad fue creada con el objetivo de evitar la frecuentación de los pacientes pluripatológicos a Urgencias y disminuir el número de reingresos de estos pacientes con una actuación adecuada sustentada en la atención compartida entre el nivel Especializado y Primaria. Para ello se creo el Programa de Atención al Paciente Pluripatológico (PAPP), siendo Atención Primaria quien detectaba a los pacientes beneficiarios de atención en la Unidad y solicitando mediante interconsulta la inclusión en el PAPP. Posteriormente era el facultativo de Medicina Interna que prestaba atención en la Unidad quién valoraba al paciente y decidía su inclusión o no.

La atención que se prestaba a los pacientes era:

  • Atención programada para valoración de inclusión en el PAPP.
  • Atención programada como consulta de seguimiento.
  • Atención urgente de aquellos pacientes que habían contactado con el teléfono de contacto de la Enfermera de Cuidados demandando atención sanitaria por clínica propia de su patología crónica.

Unidad de Lípidos y riesgo cardiovascular

La Unidad de Lípidos lleva funcionando en el Hospital de San Pedro desde el año 1994, siendo reconocida y formando parte de la Red de Unidades de Lípidos de la Sociedad Española de Arteriosclerosis. Durante el año 2020 se solicito y se consiguió la acreditación de unidad de riesgo vascular, (Madrid, 17 de mayo 2020) por parte de la Sociedad de Medicina Interna y que va a ser la ampliación lógica de la Unidad de Lípidos existente hasta ahora.

Esquema de estructura Funcional

  • Hospitalización convencional
  • Interconsulta intrahospitalaria
  • Actividad continuada asistencial
  • Consultas externas
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