La Consejería de Salud y Políticas Sociales del Gobierno de La Rioja, a través de la Dirección General de Salud Pública, Consumo y Cuidados, refuerza en la actualidad la información como eje clave para la prevención de la triquinosis y el control sanitario en carnes de autoconsumo. A través del Servicio de Seguridad Alimentaria y Consumo, se intensifica la difusión de recomendaciones dirigidas a la ciudadanía y se publican los requisitos necesarios para ejercer como personal veterinario colaborador en seguridad alimentaria en la comunidad.

La triquinosis es una enfermedad parasitaria que se transmite a las personas por el consumo de carne cruda o insuficientemente cocinada, principalmente de cerdo o de animales de caza, contaminada con larvas del parásito Trichinella. Aunque puede prevenirse fácilmente mediante controles sanitarios adecuados, sigue siendo un riesgo cuando la carne no ha sido analizada previamente.

Esta actuación pone el foco en la importancia de que la población disponga de información clara, accesible y basada en criterios sanitarios, especialmente en prácticas como las matanzas domiciliarias o el consumo de carne de caza, donde el control sanitario depende en gran medida de la responsabilidad individual.

Desde el Gobierno de La Rioja se subraya que la información rigurosa y accesible es una herramienta fundamental para prevenir riesgos y proteger la salud de la ciudadanía, especialmente en ámbitos como el autoconsumo, donde la prevención resulta clave. En este sentido, se insiste en que, aunque la carne comercializada a través de los canales habituales está sometida a controles oficiales, la mayoría de los brotes de triquinosis se producen por el consumo de carne que no ha sido analizada previamente.

Por ello, el Servicio de Seguridad Alimentaria y Consumo recuerda la necesidad de realizar el análisis de detección de triquina mediante personal veterinario autorizado antes del consumo. Asimismo, se destacan medidas preventivas como la correcta cocción de la carne —alcanzando al menos 70 ºC durante dos minutos— y el mantenimiento de adecuadas condiciones higiénicas durante su manipulación.

Igualmente, se advierte de que métodos como la congelación, la salazón o el curado no garantizan la eliminación del parásito, por lo que no deben considerarse suficientes para prevenir la enfermedad. El método de referencia para la detección de triquina continúa siendo la digestión artificial con posterior observación microscópica, mientras que el uso del triquinoscopio queda descartado por su baja fiabilidad.

La Dirección General también insiste en la importancia de una correcta toma de muestras y su trazabilidad. Estas deben proceder de zonas específicas del animal, no mezclarse entre distintos ejemplares y estar debidamente identificadas, siendo su análisis competencia exclusiva de personal veterinario autorizado.

Información disponible en la web de Rioja Salud

Con esta iniciativa, el Gobierno de La Rioja refuerza su papel como agente activo en la protección de la salud pública, promoviendo el conocimiento como primera línea de defensa para garantizar un consumo seguro de carnes en el ámbito doméstico.

Además, toda la información ya está disponible en la web de Rioja Salud, en el apartado Ciudadanos -Seguridad Alimentaria y Consumo-, donde se puede consultar contenido específico sobre el profesional veterinario colaborador en Seguridad Alimentaria y Consumo y sobre la triquinosis, facilitando a la ciudadanía el acceso a información actualizada, clara y útil para la prevención.