Se ha constituido un grupo de trabajo formado por profesionales que liderarán la ruta asistencial de insuficiencia cardiaca, coordinada por el Dr. Javier Ibero, facultativo especialista de Cardiología.

Se trata de una iniciativa contemplada en el Plan Estratégico del SERIS, dentro de objetivos y de acciones transversales de Atención Primaria y de Atención Hospitalaria.

Este grupo multidisciplinar está compuesto por personal médico y de enfermería de Atención Primaria y de los hospitales San Pedro y Calahorra. Entre sus miembros destacan representantes de Atención Primaria, Medicina Interna, Urgencias, Cardiología, Nefrología, Medicina Paliativa, así como servicios transversales como Informática y Codificación.

La Insuficiencia Cardiaca Crónica (ICC) fue priorizada, junto con patologías como la Diabetes Mellitus (ya instaurada), EPOC y Enfermedad Renal Crónica, para establecer una Ruta Asistencial Integrada. Hay múltiples razones que justifican esta iniciativa destacando la alta prevalencia de la ICC, la alta morbimortalidad, así como la alta tasa de reingresos con el consecuente consumo de recursos sanitarios.

Sus primeras acciones van a estar centradas en mejorar el proceso de alta hospitalaria y continuidad asistencial con Atención Primaria, punto crítico para reducir las tasas de reingreso.

Profesionales de diferentes ámbitos asistenciales del SERIS trabajan en la puesta en marcha del Código Trauma en el Hospital Universitario San Pedro, para dar la mejor y más rápida respuesta al paciente traumatizado grave, reduciendo la mortalidad y las secuelas derivadas en un traumatismo.

El tratamiento de los pacientes con patología traumática, que es tiempo dependiente, requiere una evaluación rápida de las lesiones y el establecimiento de medidas terapéuticas precoces en el lugar del accidente que debe tener continuidad a lo largo del proceso asistencial con una perfecta coordinación entre la asistencia prehospitalaria y la hospitalaria. Y esta coordinación debe estar reflejada en un Código Trauma, similar a otros códigos de patologías tiempo dependientes.

Se crea el concepto de la cadena asistencial, a modo de secuencia coordinada de actuaciones, entendida como un proceso de atención urgente ya desde la aparición de los primeros síntomas por parte de los servicios de urgencias extrahospitalarias y médicos de atención primaria, pasando por los servicios de urgencias hospitalarias, hasta llegar a la atención del paciente por parte de especialistas en la enfermedad.

La creación de sistemas de coordinación entre niveles asistenciales de diferente complejidad ha posibilitado la implantación y, finalmente, la consolidación de unos procedimientos consensuados entre todos los profesionales sanitarios implicados en el proceso asistencial que, de forma espontánea y genérica, se han definido como códigos de activación (CA).

En estos momentos, en el Hospital Universitario San Pedro se activan los códigos Ictus e Infarto para atender a ambas patologías tiempo dependientes. Y en los próximos meses se unirá el Código Trauma.

Hoy, 5 de julio, se ha publicado en el BOE el fin de la obligatoriedad del uso de mascarillas en centros sanitarios, farmacias y residencias. También se publicaron las recomendaciones sobre su uso dirigidas a las administraciones tanto estatal como autonómicas y a la ciudadanía, tras el fin de la situación de crisis sanitaria por la COVID-19.

Si algo ha puesto de manifiesto la pandemia es su gran impacto en términos de morbilidad y mortalidad en la población más vulnerable. Es por ello que, tras el fin de la situación de crisis sanitaria por la COVID-19, las medidas de prevención y control, adaptadas a la situación actual, deben continuar dirigiéndose, fundamentalmente, a dicha población.

En este sentido, como se indica en el BOE, una de las lecciones aprendidas con la pandemia, es que la ciudadanía es responsable y juega un papel fundamental en la reducción de la transmisión de las infecciones respiratorias.

Es importante mantener esta cultura de responsabilidad que hemos adquirido en los últimos años, y seguir utilizando mascarillas y otras medidas higiénicas ante la presencia de síntomas de infección respiratoria. Igualmente, los centros sanitarios son ámbitos de especial vulnerabilidad en los que la pandemia ha mostrado la necesidad de reforzar el uso de mascarilla en determinados contextos y situaciones, en particular:

  • Por las personas sintomáticas cuando estén en espacios compartidos.
  • Por los y las profesionales que atienden a casos sintomáticos.
  • Por las personas que trabajan en unidades de Cuidados Intensivos y en Unidades con pacientes vulnerables siguiendo las recomendaciones de control de infección aconsejadas por los Servicios de Medicina Preventiva y Prevención de Riesgos Laborales según la valoración del riesgo de cada centro sanitario.
  • En los Servicios de Urgencias de Atención Hospitalaria y Atención Primaria.
  • En las salas de espera de todos los centros asistenciales (Atención Primaria y Atención Hospitalaria).

https://www.boe.es/boe/dias/2023/07/05/pdfs/BOE-A-2023-15552.pdf

Con la finalidad de que en todas las unidades con pacientes críticos, y en los quirófanos del Hospital Universitario San Pedro dispongan de una aplicación informática que permita la monitorización de los pacientes y el registro de la información obtenida de forma automatizada, se ha contratado el servicio que lo va a hacer posible. Se trata de extender el sistema disponible en la UMI, un sistema de información clínica capaz de capturar continuamente los bio-indicadores de monitorización y de otros sistemas como el laboratorio, además de estar integrado con la Historia Clínica Electrónica (Selene AH), al resto de unidades de críticos y a los quirófanos.

Aunque los pacientes son monitorizados en diferentes ámbitos, en muchos casos se requiere del registro de constantes vitales en papel y su transcripción manual a la Historia Clínica Electrónica (Selene AH), lo que obliga a continuar sirviendo y retirando las carpetas físicas de las historias clínicas, además de conllevar riesgos de seguridad del paciente.

En el caso del área quirúrgica no se realiza un registro informático de la información y se sigue realizando de manera manuscrita por parte de los usuarios donde se registran los diferentes valores clínicos, fármacos o medicamentos administrados, así como eventos clínicos reseñables entre otros.

El nuevo sistema informático específico contempla una solución que permite a todas las unidades incorporar directamente sus actuaciones asistenciales en la Historia Clínica Electrónica del Hospital.

Los principales beneficios que se persiguen son:

  • Aumentar la calidad de atención: precisión, ausencia de errores en la transmisión de la información, estandarización de casos (digitalización de guías clínicas).
  • Agilizar, mejorar, facilitar e incrementar la práctica clínica. El profesional asistencial podrá dedicar más tiempo a la práctica clínica con el paciente y menos a la administración de información y transmisión de la misma entre profesionales.
  • Facilitar la continuidad asistencial al disponer de una trazabilidad completa de la atención al paciente.
  • Seguridad y calidad de actuación. Práctica clínica bien informada y con información inmediata.
  • Optimización de recursos. Disminución de errores, estancia media, tiempos de administración, de información…
  • Integración con la Historia Clínica Electrónica del SPSLR.
  • Integración en tiempo real con los diferentes dispositivos de cabecera para una monitorización completa del paciente.
  • Puesta en valor de la información mediante explotación de datos clínicos para cuadros de mando, estudios, investigación.