Objetivos diarios de nuestro psicólogo José Luis Jalón para sentirse mejor en esta situación diferente para los trabajadores del sector sanitario que son diferentes.

He intentado reforzar una serie de fortalezas que tú ya tenías. En el caso de hoy ese poder, esa capacidad es tuya, desde que el ser humano se parece a lo que entendemos hoy en día que es.

Decimoctava Fortaleza) Utilizar el miedo adecuado

Parece que cuando hace unos 12000 años, los seres humanos abandonamos las cuevas y empezamos a establecernos en poblados, pasamos de ser exclusivamente cazadores y recolectores, a domesticar animales y cultivar la tierra. Como cazadores, habíamos desarrollado estupendos mecanismos, que servían para, o bien atacar a un mamífero y alimentarnos con su carne y cubrirnos con sus pieles, o bien, correr todo lo que nuestros ancestros podían, para escapar de una presa a la que si no vencían trataría de aniquilarles. Para eso su corazón de cazadores empezaba a aumentar el bombeo de sangre, su cuerpo comenzaban a respirar más rápido para oxigenarse mejor, se tensaban sus músculos e incluso sudaban para refrigerarse, atendiendo al esfuerzo físico que iban a realizar. En definitiva su cuerpo les preparaba para el combate o el escape. Como a medida que éramos más cultivadores y ganaderos, ya no necesitábamos esos subidones de alerta, unos cuantos años después llegaron unos tipos raros que eran los primeros psiquiatras y psicólogos y empezaron a diagnosticar dolencias de la mente, que se parecen a lo que hoy entendemos por ansiedad.

Nuestro sistema nervioso llevaba preparándose para esas situaciones unos 300.000 años, desarrollándose y adaptándose y es tan perfecto y sofisticado, que a fecha de hoy si ves una serpiente venenosa delante de ti, tu parte más humana del cerebro “dejará de funcionar por unos instantes”, porque no tienes que pensar, simplemente tienes que quedarte inmóvil hasta que pase, o moverte muy despacio si empiezas a estar fuera de su radio de mordedura.

Cualquier respuesta de miedo en la naturaleza de nuestros antepasados tenía su función, para conseguir algo provechoso. En estas circunstancias que vivimos, después de miles de años de evolución tenemos que enfrentarnos a un depredador que la ciencia convertirá en presa, pero mientras tanto te planteo ¿qué vas a hacer para que tu vida ahora sea lo más provechosa posible? y, cuando termine el día, valora de 0 a 10 cómo te has sentido. Tu sistema nervioso trata de sacar lo mejor posible de cada situación, no funciona ante todos los peligros igual, pero quizás ahora tu mente, que no está anulada, haga que tu comportamiento no sea tan bueno para ti.

Recuerda nunca te quedes quieto delante de un cocodrilo y nunca intentes asustar a una serpiente venenosa. Digamos que “el hombre de las cavernas” no nos lo recomienda.

Gracias por tu trabajo de todos los días del año, no sólo de hoy

Hasta mañana.