La consejera de Salud y portavoz, Sara Alba, anunció tras la reunión del Consejo de Gobierno que la presión asistencial generada por actual situación epidemiológica incrementará las listas de espera de las intervenciones en La Rioja, pudiéndose alcanzar una demora quirúrgica en torno a 125 días.

Desde principios de enero y especialmente la pasada semana, se han habilitado diferentes ubicaciones para ampliación de la capacidad de la UCI, ante el incremento de la presión asistencial por los casos de pacientes con COVID-19 que requieren ingreso hospitalario.

El Gobierno de La Rioja mantiene conversaciones preliminares con las Comunidades Autónomas vecinas para, dentro del marco de colaboración del sistema público de salud, poder contar con su apoyo para atender a los riojanos que se materializaría en la cesión del equipamiento para incrementar la capacidad de la UCI.

Se ha suspendido la actividad quirúrgica programada no urgente para acoger en estos espacios, mejor preparadas técnicamente para albergar los equipos médicos necesarios de cada puesto para pacientes críticos, a pacientes graves con COVID-19. Actualmente, se mantienen las intervenciones urgentes y las oncológicas.

En la tercera ola de la pandemia se había podido mantener la actividad quirúrgica programada al contar, desde mayo se contaban con más puestos UCI, gracias a la apertura de la Unidad Polivalente de Críticos, que sumó 15 camas más a las 17 de la UCI convencional. En la primera ola, sin embargo, tuvieron que suspenderse desde el 12 de marzo las intervenciones programadas no urgentes, manteniéndose las operaciones urgentes y las oncológicas hasta finales de abril.

En la Primera Ola, la pandemia obligó a reducir un 50% la actividad quirúrgica sólo de marzo a mayo respecto al mismo período del año anterior en el Hospital San Pedro, concretamente se llevaron a cabo 3.665 intervenciones programadas frente a las 6.445 que se contabilizaron en el mismo periodo de 2019.

El director general de Salud Pública, Consumo y Cuidados, Pello Latasa, explicó que las “duras medidas” aprobadas la semana pasada “requieren tiempo para que dobleguen los indicadores” ya que aún los datos en La Rioja son “muy preocupantes”. Latasa dijo que las medidas “primero inciden sobre los datos epidemiológicos, interrumpiendo la cadena de transmisión, y después sobre la situación en nuestros hospitales” por lo que confían en mejorar los datos en las próximas semanas.

Actualmente, en La Rioja está integrada en un proyecto de investigación de epidemiología genómica, denominado SeqCOVID (financiación ISCIII + CSIC; http://seqcovid.csic.es/) en el que ya se trabaja con la secuenciación del genoma completo del virus desde marzo de 2020. El porcentaje de procesado ha sido variable durante el 2020, ajustando el número de muestras procesadas a la incidencia correspondiente a cada mes. Actualmente se dispone de datos de aproximadamente 400 genomas. La previsión actual para los meses diciembre-febrero es de un 2.4% semanal (48 muestras a la semana), frente a las 40 que ha estimado el Ministerio nos corresponden para llegar a ese 2%, según el nuevo protocolo de secuenciación para la detección de variantes del coronavirus. Por lo tanto, estamos ya en el objetivo propuesto.

En nuestra comunidad, el laboratorio de referencia clínico será el Laboratorio de Microbiología del Hospital San Pedro (Dr. José Manuel Azcona) y el laboratorio de referencia en secuenciación del genoma será la Plataforma de Genómica y Bioinformática del CIBIR (Dra. María de Toro). La colaboración de ambos departamentos ya es estrecha, tanto en el marco del proyecto SeqCOVID (desde marzo 2020), como en los últimos años en el marco de otros proyectos de investigación monitorizando patógenos de interés clínico, especialmente resistencia a antibióticos.

En La Rioja se cuenta con servicio de secuenciación de genomas completos, especializado en el análisis de patógenos bacterianos y víricos, que presta servicio de análisis genómico y bioinformático a distintos centros de investigación, universidades y empresas privadas, especializado en la monitorización de brotes epidémicos y análisis de comunidades bacterianas diversas.

Eloísa Ibáñez. Responsable de Archivo y Documentación Clínica

Pilar Aguilar. Facultativo de Archivo y Documentación Clínica

El acceso injustificado a la historia clínica por parte del personal sanitario y no sanitario es un problema práctico de marcada incidencia en la actualidad, que no ha conseguido resolverse a pesar de los avances de los últimos años en materia de historia clínica y legislación. NADIE PUEDE ENTRAR EN LA HISTORIA CLINICA DE UN PACIENTE SI NO EXISTE UNA CAUSA QUE LO JUSTIFIQUE.

Existen mecanismo informáticos para proteger la HC de aquellos pacientes que lo soliciten, pero no debemos pensar en esto como la solución, generalizar este tipo de actuaciones solo les robaría sentido y además, con ellas se dificulta la adecuada asistencia clínica de esos pacientes en un futuro.

Lo que realmente debe ocurrir es que el personal usuario de SELENE interiorice que solo puede acceder a las historias clínicas que le correspondan por el rol que desarrolla en su puesto de trabajo UNICA Y EXCLUSIVAMENTE.

Debemos saber que la HC goza de la máxima protección legal, el acceso indebido a las HC tiene consecuencias legales que pueden llegar a materializarse en multas e incluso cárcel, y sin llegar a ello, la pérdida de confianza en el sistema y el bajo nivel moral de los que lo constituimos.

Aplicando la normativa vigente, se van a llevar a cabo AUDITORIAS en los accesos de historias clínicas y se aplicará el protocolo existente para que este tipo de actuaciones no se lleven a cabo sin consecuencias.

En el Sistema Nacional de Salud, el número de casos confirmados con infección por SARS-CoV-2 asciende a 2.670.102 (confirmados por test PCR) de los que 57.291 han fallecido y 21.171 han precisado ingreso en la UCI, según datos del Ministerio de Sanidad, a 27 de enero.

La Rioja

En La Rioja, desde el inicio de la pandemia hasta ayer, se han registrado 634 fallecimientos.

La incidencia acumulada de ayer se situaba en 1.286,7 (1.252,1 el día 1anterior) y los casos activos ascendían a 2.827 (2.886 el día 26). Respecto a la presión hospitalaria, había 237 ingresados por COVID-19 (252 en la jornada anterior): 187 en plantas hospitalarias y 50 pacientes en la UCI.

Más información en https://actualidad.larioja.org/coronavirus/datos con información y gráficas actualizadas sobre evolución del COVID-19 en La Rioja.

Por José Luis Jalón López. Psicólogo.

Quizás hemos oído hablar desde el año 2014 del término “Fatiga por compasión” o el trauma vicario.

Se produce especialmente en sanitarios y personas que atienden a otros que se encuentran en una situación de sufrimiento notable. No es tan incapacitante como otras patologías relacionadas con situaciones traumáticas, pero sí deteriora el funcionamiento de las personas.

Se caracteriza porque en el día a día, los profesionales que atienden a estos enfermos, no consiguen recuperar su equilibrio emocional desgastado por el sufrimiento de los mismos y al día siguiente, hay que volver a empezar con más cansancio. Es como si en un camino, espero a la siguiente fuente para llenar mi botella de agua, pero la fuente está seca. Queda un largo trecho hasta el siguiente manantío y cada vez tengo menos bebida para reponerme.

Esa falta de reposición emocional, nos lleva a tener cada vez, menos confianza en nuestro trabajo. Empezamos a disminuir nuestros cuidados físicos. Descuidamos el tiempo de nuestro ocio (el que en cada momento se pueda). Empezamos a tener problemas de concentración que redundan en nuestra propia desconfianza, sensación de aislamiento profesional e inutilidad, trastornos del sueño o de la alimentación… y todo eso tiene un por qué.

Hemos confundido la empatía , que todos los seres humanos deberíamos tener, con la pérdida de nuestra propia identidad profesional por el sufrimiento de los pacientes. Es decir he dejado de ser yo, para ser tú.

Las condiciones de demanda asistencial por la pandemia, hacen que todos los que trabajamos como equipo, presenciemos el sufrimiento de los pacientes. Podemos entenderlo, podemos pensar cómo me sentiría yo si estuviera en su lugar, y qué nivel de miedo y sufrimiento enfrentaría. Pero para poder ayudar al mayor número posible tenemos que seguir siendo nosotros mismos. Me imagino que los compañeros que trabajan en quirófanos, son muy conscientes del dolor físico que implica la recuperación de una cirugía agresiva, que el paciente cuando despierte tendrá dolores. Pueden entenderlo, pero tienen claro que su misión es aliviar un cuadro, que sin ese sufrimiento postoperatorio, en ocasiones implica problemas mayores para el paciente.

Para ayudar a los otros, no puedes dejar de ser tú. Lo primero estar muy atento a las señales de alarma. Acepta tus sentimientos, son humanos, pero la lástima por el sufrimiento de otro, no va a ayudar. Recuerda que eres persona 24 horas al día y tienes que cuidar tus aspectos familiares y tu tiempo de descanso porque mañana tu objetivo es asistir a un enfermo, pero tenemos que racionar el agua que nos queda. Olvídate de la dicotomía vida-muerte, tu objetivo es tratar a alguien que en esos momentos está enfermo y lo tratamos con los medios que disponemos. No ocurre nada porque charles con un enfermo, pero no puedes perder la perspectiva de su sufrimiento te atrape, porque  eso hace que tu botella de agua cada vez esté más vacía.

Creo que los compañeros que trabajan en quirófanos, nunca se centrarían en lo que duele el postoperatorio de algunas cirugías; se centrarían en que hoy hay que operar porque es la mejor opción aunque duela.

Mucho ánimo, eres muy importante todos los días y tu trabajo no es que las personas no sufran, tu trabajo es atenderles para que si es posible un día dejen de sufrir porque estén de alta y ese objetivo sólo es cumplible si te cuidas y si valoras lo que haces.

Por cierto, si las emociones no tuvieran un afecto de aprendizaje aunque nos pase a nosotros sino al que tenemos delante, el cine no tendría sentido. Por eso te emocionaste con “Forrest Gump”, sin dejar de ser tú.

Me refería en este mismo espacio, en una reflexión del 3 de abril del pasado año, cuando la presión hospitalaria alcanzó máximos en la primera oleada de esta pandemia, a que uno de los factores fundamentales para que un buen equipo sea considerado como tal es olvidar los protagonismos.

En este momento en el que nos encontramos, con cifras aún más preocupantes de presión asistencial, especialmente en la UCI, de nuevo recuerdo que cuando se trabaja en equipo no existe un protagonista; el trabajo es de todos los que forman parte de un departamento, servicio, unidad, centro...

Y la máxima aspiración es lograr que los integrantes de un grupo se refieran siempre a “nuestro equipo” porque al final los logros pertenecen a todos.

Pues bien, de nuevo, en esta nueva ola, que nos está golpeando con fuerza, siento que nuestro equipo es un grupo con coraje, entereza y fortaleza.

¡Gracias!

Alberto Lafuente Jiménez
Gerente del Servicio Riojano de Salud 

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