La Dirección General de Salud Pública, Consumo y Cuidados ha difundido una infografía con recomendaciones actualizadas para la detección, manejo y control de la sarna.

La sarna es una enfermedad causada por un ácaro que se introduce en la piel y deposita sus huevos, generando lesiones cutáneas y picor intenso, especialmente nocturno. Su transmisión se produce principalmente por contacto directo y continuado piel con piel, así como por el uso compartido de ropa, sábanas, toallas o superficies textiles. El periodo de incubación puede alcanzar hasta seis semanas, lo que dificulta su identificación precoz y favorece la propagación si no se adoptan medidas de control.

El documento incide en la importancia de identificar el caso, localizar y notificar los contactos cercanos —especialmente en entornos sociosanitarios— y aplicar de forma coordinada las medidas higiénicas y farmacológicas. Entre ellas se incluyen el lavado de ropa a alta temperatura, la limpieza de superficies textiles y la restricción del contacto piel con piel hasta 24 horas después de finalizar el tratamiento. En cuanto al abordaje terapéutico, se contempla el tratamiento oral con ivermectina o el tratamiento tópico con permetrina al 5%, siguiendo protocolo, así como la actuación simultánea con los contactos estrechos para cortar la transmisión.

Asimismo, se recuerda la obligación de notificar a Epidemiología los casos vinculados a usuarios de ayuda domiciliaria, personas institucionalizadas, pacientes que acuden a centros de día o población pediátrica en guarderías, con el fin de activar medidas de vigilancia y prevención comunitaria.

Infografía: medidas ante la sarna