En los últimos meses se han incorporado 15 facultativos y 10 enfermeras, en un proceso de captación de talento que continúa.

La consejera de Salud y Políticas Sociales, María Martín, y la directora del Hospital Universitario de Calahorra, Patricia Martín Rico, se han reunido con los nuevos profesionales que en estos últimos meses se han incorporado al equipo de atención sanitaria del hospital comarcal.

En total son 25 profesionales: 10 enfermeras y 15 facultativos. Con ellos se han reforzado numerosas áreas y servicios. En concreto los nuevos médicos son especialistas de: Urgencias, Pediatría (3), Alergología (2), Otorrinolaringología (2), Oftalmología, Anatomía Patológica, Reumatología, Ginecología, Cirugía, Dermatología y Medicina Interna.

Algunos de estos sanitarios terminaron la residencia recientemente en el Servicio Riojano de Salud y han decidido continuar ejerciendo en el SERIS, aunque también hay jóvenes llegados de otras comunidades y varios profesionales ya con años de experiencia que han optado por Calahorra en los últimos concursos de traslados.

Como ha señalado la consejera, “la incorporación de estos profesionales es la mejor demostración de la buena marcha del hospital comarcal, que está atrayendo talento y consolidando una plantilla que garantiza la atención de calidad que desde el SERIS queremos procurar a los vecinos de La Rioja”.

El Gobierno de La Rioja “ha hecho esta Legislatura una apuesta importantísima por el Hospital de Calahorra, que por cierto hace unos meses alcanzó la consideración de universitario. Se está invirtiendo mucho en infraestructuras, en tecnología, en innovación y estas decisiones se están valorando porque los profesionales quieren venir a trabajar aquí”.

En este sentido se han manifestado los nuevos especialistas del Hospital de Calahorra, que han destacado las virtudes de un hospital comarcal como éste, integrado en un gran sistema de salud como el riojano. Asimismo, han hecho hincapié en el buen ambiente de trabajo con positivas sinergias tanto dentro de los propios equipos como entre distintos servicios y especialidades.

El proyecto validará una innovadora estrategia de terapia génica dirigida a modificar uno de los principales factores de riesgo asociados a la enfermedad

La unidad de Neurobiología Molecular del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), dirigida por Lydia Álvarez-Erviti, desarrollará su primer proyecto de investigación centrado íntegramente a la enfermedad de Alzheimer.

Así lo ha anunciado hoy en rueda de prensa la consejera de Salud y Políticas Sociales, María Martín, quien ha mantenido esta mañana en el CIBIR una reunión de trabajo con los científicos de la unidad investigadora, el director gerente de Fundación Rioja Salud, Juan Carlos Oliva, y el director de Investigación del CIBIR, Eduardo Mirpuri.

El estudio, denominado ‘APOE-Switch: transformación del alelo APOE4 a APOE3 como terapia modificadora de la enfermedad de Alzheimer’, ha sido distinguido además con el segundo premio en la VI edición del ‘Premio de Investigación Científica en Salud de Fundación hna’.

María Martín ha destacado que este proyecto "supone un hito para la unidad de Neurobiología Molecular ya que abre una nueva línea de investigación específicamente orientada a la enfermedad de Alzheimer, una patología que representa uno de los principales desafíos sanitarios y sociales por el enorme impacto que tiene en los pacientes y sus familias y el conjunto de la sociedad".

La titular de Salud también ha trasladado su felicitación al equipo que conforma la unidad de Neurobiología Molecular y al conjunto del CIBIR por “su compromiso diario para contribuir al desarrollo de nuevas terapias y tratamientos que mejoren la salud y la calidad de vida de los ciudadanos. Este premio es un reconocimiento al talento, al esfuerzo y a la capacidad de investigación que existe en el CIBIR".

Frenar la progresión de la enfermedad

El proyecto llevado a cabo por los científicos del CIBIR desarrollará una innovadora estrategia de terapia génica orientada a frenar la progresión de esta enfermedad neurodegenerativa.

La investigación desarrollada en el CIBIR aborda uno de los principales factores de riesgo asociados al Alzheimer no hereditario: el alelo APOE4. Concretamente, el objetivo del proyecto plantea su modificación mediante edición génica, incorporando el uso de vesículas extracelulares como sistema de administración dirigido al cerebro.

Cabe destacar que los galardones del ‘Premio de Investigación Científica en Salud de Fundación hna’ han sido dirigidos a promover avances en terapias génicas frente al Alzheimer y el proyecto de la unidad de Neurobiología Molecular, que tendrá una duración de 2 años, ha sido dotado con un importe de 50.000 euros.

Detener el proceso neurodegenerativo

La unidad de Neurobiología Molecular investiga los mecanismos patológicos implicados principalmente en la enfermedad de Parkinson y el desarrollo de nuevas terapias centradas en un tratamiento temprano que permita ralentizar o detener el proceso degenerativo.

En este sentido, la unidad de Neurobiología Molecular del CIBIR también trabaja en un proyecto de investigación para el desarrollo de un nuevo tratamiento que pueda detener el proceso neurodegenerativo que afecta a la enfermedad de Parkinson y a otras patologías como el Alzheimer mediante el empleo de vesículas extracelulares modificadas.

Una de las prioridades sanitarias en el área de las enfermedades neurológicas es el desarrollo de terapias que modifiquen el curso de las mismas. Además, un porcentaje de estas patologías están causadas por mutaciones génicas o asociados a factores genéticos de riesgo. Debido a la alta incidencia y severidad de estas enfermedades y a la falta de tratamientos efectivos para detener o ralentizar su progresión, el desarrollo de terapias frente a estas mutaciones y factores de riesgo es objeto de estudio en la investigación desarrollada por la unidad científica dirigida por Lydia Álvarez-Erviti.

El proyecto de investigación, en el que participarán hasta 50 mujeres riojanas, validará un nuevo modelo estadístico que predice el riesgo de cada mujer de desarrollar cáncer de mama según factores de riesgo no genéticos, datos genéticos y mamográficos.

El Sistema Público de Salud de La Rioja participará, a través del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR) y de la Unidad de Mama, en el proyecto MamoRisk, el primer estudio desarrollado en España que evaluará y validará un modelo estadístico que tratará de predecir el riesgo individual de desarrollar cáncer de mama.

La iniciativa permitirá comprobar la capacidad predictiva de una herramienta que integra información sobre factores de riesgo no genéticos, datos genéticos y características mamográficas, mediante la combinación de la lectura radiológica convencional y herramientas de inteligencia artificial.

Precisamente, el objetivo de MamoRisk es confirmar que las predicciones realizadas por el nuevo modelo se ajustan a la realidad clínica. Para ello, la herramienta incorporará los factores de riesgo de cada mujer y ofrecerá una clasificación de riesgo bajo, intermedio o alto a dos y cinco años vista.

La validación de este sistema podría representar un importante avance en la detección precoz del cáncer de mama, permitiendo adaptar la intensidad del seguimiento a las características individuales de cada mujer y favoreciendo por lo tanto la identificación temprana de tumores.

El proyecto MamoRisk es liderado por el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), con una dirección científica compartida con el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS).

Los institutos de investigación sanitaria IDIS e IISGS son los responsables del diseño del estudio y de la coordinación del reclutamiento de participantes, así como de la recogida de datos clínicos, epidemiológicos y muestras biológicas procedentes de los programas de cribado de las 14 comunidades autónomas participantes. Además, en una segunda fase, analizarán y validarán las herramientas de inteligencia artificial aplicadas a las mamografías.

Por su parte, el CNIO se encargará de la extracción de ADN a partir de las muestras de saliva y de la caracterización genética mediante técnicas de secuenciación masiva.

Finalmente, los equipos participantes integrarán toda la información clínica, epidemiológica, genética y mamográfica para elaborar el análisis final del estudio, incluyendo la evaluación del coste-efectividad de la futura implantación de este modelo en los programas de detección precoz del cáncer de mama.

 

Participación de La Rioja

La Rioja forma parte de las 14 comunidades autónomas que participan en este estudio nacional junto a Galicia, Madrid, Cantabria, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura, Asturias, Castilla y León, Andalucía, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y Canarias.

En el conjunto del proyecto se invitará a participar a 10.000 mujeres: 4.000 diagnosticadas de cáncer de mama y 6.000 mujeres sanas, seleccionadas de forma aleatoria entre participantes de los programas de detección precoz con al menos seis años de seguimiento. En el caso de La Rioja, está prevista la participación de hasta 50 mujeres que serán contactadas por la Unidad de Mama tras comprobar que cumplen los requisitos para su participación en el estudio.

A partir de los datos clínicos y epidemiológicos recopilados, junto con la información genética obtenida mediante una muestra de saliva, los investigadores aplicarán el modelo predictivo y compararán los resultados obtenidos con la evolución real de cada participante.

El estudio se desarrollará en varias fases. En primer lugar, se realizará la recogida de información clínica y epidemiológica y de muestras biológicas. Posteriormente, se llevará a cabo el análisis genético y de imágenes mamográficas mediante inteligencia artificial. Finalmente, se evaluará la eficacia y precisión del modelo para determinar su potencial aplicación en los programas de cribado.

MamoRisk se desarrolla en el marco de la convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), correspondiente al proyecto PMP24/00020, financiado con 1,2 millones de euros por la Unión Europea a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia NextGenerationEU/PRTR.

Un estudio realizado con pacientes tratados en el Hospital Universitario San Pedro concluye que iniciar el tratamiento con FOLFIRINOX y continuar con gemcitabina más nab-paclitaxel ofrece mejores resultados que la secuencia inversa.

investigadores del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), el Hospital Universitario San Pedro y la Universidad de La Rioja han identificado una secuencia de tratamiento que podría mejorar la supervivencia de los pacientes con adenocarcinoma ductal de páncreas metastásico, uno de los tumores con peor pronóstico y mayor mortalidad.

Los resultados del estudio apuntan a que comenzar el tratamiento con el esquema FOLFIRINOX y administrar posteriormente gemcitabina más nab-paclitaxel (GEM-NABP) proporciona mejores resultados clínicos que la estrategia inversa.

Cabe destacar que el adenocarcinoma ductal de páncreas suele diagnosticarse en fases avanzadas, cuando la cirugía ya no es una opción y el tratamiento se basa en quimioterapia paliativa. Aunque existen diferentes combinaciones terapéuticas disponibles, la evidencia científica no había podido determinar cuál era el orden más adecuado para administrarlas cuando los pacientes pueden recibir varias líneas de tratamiento.

 

Relevancia de la secuencia terapéutica

El estudio evaluó la eficacia y toxicidad de los principales tratamientos empleados en primera y segunda línea de quimioterapia. En una primera fase se analizaron los resultados de 168 pacientes tratados inicialmente con FOLFIRINOX, gemcitabina o gemcitabina más nab-paclitaxel. Posteriormente, se estudió la evolución de los 80 pacientes que pudieron recibir una segunda línea de tratamiento.

Los resultados muestran que FOLFIRINOX y GEM-NABP ofrecen una supervivencia similar como tratamiento inicial y ambos superan claramente a la gemcitabina administrada en monoterapia. Sin embargo, FOLFIRINOX presentó una mayor toxicidad durante esta primera fase del tratamiento.

La principal aportación del estudio se observa en la segunda línea terapéutica. Los investigadores comprobaron que los pacientes que habían iniciado el tratamiento con FOLFIRINOX obtenían una mayor supervivencia cuando posteriormente recibían un esquema basado en gemcitabina, especialmente la combinación GEM-NABP. En cambio, aquellos tratados inicialmente con GEM-NABP obtuvieron peores resultados cuando la segunda línea consistió en tratamientos basados en fluoropirimidinas, como FOLFOX6.

En conjunto, la secuencia FOLFIRINOX seguida de GEM-NABP se asoció a una mayor supervivencia y a un perfil de toxicidad más favorable que la estrategia inversa.

 

Base para futuros ensayos clínicos

Los investigadores destacan que, al tratarse de un estudio retrospectivo realizado en un único centro hospitalario, los resultados deben interpretarse con cautela. No obstante, consideran que la evidencia obtenida genera una hipótesis sólida que justifica el desarrollo de ensayos clínicos prospectivos y aleatorizados para confirmar cuál es la secuencia óptima de tratamiento en pacientes con cáncer de páncreas metastásico.

De confirmarse estos hallazgos, la estrategia de iniciar el tratamiento con FOLFIRINOX y continuar con GEM-NABP podría contribuir a optimizar el manejo de una enfermedad con escasas opciones terapéuticas y mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida de los pacientes candidatos a recibir varias líneas de quimioterapia.

El estudio ha sido publicado en la revista científica BMC Cancer y ha contado con la participación del investigador principal de la unidad de Angiogénesis del CIBIR, Alfredo Martínez; el jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario San Pedro, Alfonso Martín-Carnicero; y las investigadoras Ana González-Marcos y Rocío del Campo-Pedrosa, de los Departamentos de Ingeniería Mecánica y de Ingeniería Eléctrica, respectivamente, de la Universidad de La Rioja.

Talleres presenciales y vídeos tutoriales acercan el uso de la App de RiojaSalud a la ciudadanía y refuerzan su accesibilidad.

La App de RiojaSalud, que puede descargarse en el portal oficial (https://www.riojasalud.es/salud-online), ha sido utilizada por 179.675 pacientes distintos en el primer semestre de 2026, consolidándose como el principal canal digital de relación entre la ciudadanía y el sistema sanitario público de La Rioja. Entre sus funcionalidades se incluyen el acceso a informes clínicos, pruebas diagnósticas, recetas electrónicas, partes de incapacidad temporal, la gestión de citas de Atención Primaria y el cambio de médico, entre otras.

Este volumen de usuarios se sitúa ya muy próximo a los 186.771 pacientes registrados en el conjunto de 2025, lo que apunta a una evolución especialmente positiva del uso de la aplicación durante este año. Desde su puesta en marcha en 2015, la aplicación ha evolucionado desde 1.253 usuarios iniciales hasta los casi 180.000 pacientes registrados en el primer semestre de 2026.

En cuanto a la actividad de sus principales servicios, en el periodo comprendido entre 2025 y el primer semestre de 2026 destacan los siguientes registros: las citas pendientes alcanzan 12.532.394 usos; la historia de imagen, 4.049.993 accesos; los informes clínicos, 3.771.629 consultas; la historia de recetas disponibles, 3.244.313 accesos; la historia de donaciones, 77.101; los justificantes de cita 68.775; el envío de correos a la UCA (Unidad de Cribado Avanzado), 71.853; y los datos de testamento vital, 59.331.

 

Formación y apoyo al uso de la App

Con el objetivo de seguir impulsando el uso de la App de RiojaSalud y facilitar el acceso de la ciudadanía a los servicios digitales de salud, se ha desarrollado un programa de formación dirigido tanto a profesionales sanitarios como a pacientes.

La iniciativa ha incluido sesiones formativas para profesionales en seis centros de salud de La Rioja (Siete Infantes, Cascajos, Labradores, La Guindalera, La Villanueva y Alberite), además de actividades en la Unidad de Cuidados Paliativos y dos sesiones celebradas en el CIBIR. En total, han participado 184 profesionales. Asimismo, se han impartido cinco talleres dirigidos a pacientes en el Centro de Salud Siete Infantes de Lara, en los que han participado 51 usuarios.

Las encuestas realizadas a los participantes han puesto de manifiesto que, aunque la mayoría conocía la existencia de la aplicación, muchos usuarios y profesionales desconocían parte de sus funcionalidades. Los resultados obtenidos muestran una valoración muy positiva de la formación recibida y evidencian el interés de extender este tipo de acciones a un mayor número de ciudadanos.

Además, las aportaciones recogidas durante los talleres han permitido identificar posibles mejoras en la aplicación, que ya han sido trasladadas al equipo responsable de su desarrollo para su valoración e incorporación en futuras actualizaciones.

Como resultado de esta experiencia, se está elaborando un Manual de Usuario de la App de RiojaSalud, una herramienta que hasta ahora no existía y que permitirá disponer de una guía práctica y accesible para resolver dudas y aprovechar todas las funcionalidades de la aplicación.

De forma complementaria, se han elaborado vídeos tutoriales sobre el uso de la App, que están siendo difundidos a través de redes sociales y de las pantallas informativas de los centros sanitarios y hospitales. Estos contenidos audiovisuales permiten acercar la aplicación a un mayor número de ciudadanos y reforzar la autonomía de los usuarios en la gestión de su salud digital.