Comercialización de piezas de caza mayor silvestre a través de establecimientos de manipulación de carne de caza o de centros de recogida
La carne de caza mayor silvestre destinada al consumo humano forma parte de la cadena alimentaria y, como tal, debe cumplir con los principios básicos de seguridad alimentaria, trazabilidad y protección de la salud pública, desde su origen hasta el consumidor final.
A diferencia de otras producciones ganaderas tradicionales, la obtención de piezas de caza mayor se realiza íntegramente en el medio natural, fuera de instalaciones alimentarias controladas y en condiciones operativas y climáticas altamente variables. Esta circunstancia hace indispensable establecer figuras, procedimientos y criterios específicos que garanticen un nivel adecuado de control sanitario y documental desde el momento mismo en que el animal es abatido.
En este contexto normativo, se configura la figura de la persona con formación en sanidad e higiene de la caza silvestre destinada al consumo humano. Esta figura, prevista en la reglamentación europea y nacional, actúa como un primer filtro sanitario y como garante de que la información básica necesaria para la trazabilidad y la evaluación del riesgo sanitario acompaña a las piezas de caza mayor hasta el establecimiento de destino sin sustituir la inspección veterinaria oficial posterior en el establecimiento de manipulación de caza. Su intervención es especialmente relevante en modalidades de caza donde, el número de piezas es reducido y, no es obligatoria la presencia inmediata de un veterinario para realizar el examen previo sobre el terreno.
El modelo normalizado de documento único se encuentra disponible para su descarga en el siguiente enlace:
Documento único de declaración responsable del primer examen sanitario en campo y, en su caso, autorización de transporte por tercero de piezas de caza mayor destinadas a comercialización.
Sushi sin riesgos: seguridad alimentaria en cada paso
El documento “Sushi sin riesgos”, elaborado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), recoge recomendaciones prácticas para garantizar una preparación segura del sushi tanto en restauración como en el ámbito doméstico.
La guía destaca la importancia de mantener la cadena de frío, prevenir la contaminación cruzada, congelar correctamente el pescado para evitar anisakis y controlar adecuadamente la acidificación y conservación del arroz. Además, incluye buenas prácticas de higiene, almacenamiento y manipulación de ingredientes crudos, así como recomendaciones específicas para proteger a los consumidores más vulnerables.
Se trata de un recurso de referencia para profesionales de la hostelería, restauración y personas interesadas en la seguridad alimentaria aplicada a elaboraciones con pescado crudo o semicrudo.
Acceso al documento completo:

Imagen: Laboratorio Regional de la C.A.R., Línea de Biología Pecuaria
La triquinelosis o triquinosis es una enfermedad parasitaria producida por diversas especies del género Trichinella (triquina), que afecta a las personas y a numerosas especies hospedadoras, principalmente mamíferos silvestres y domésticos (jabalíes, cerdos domésticos, cerdos asilvestrados o híbridos). Se trata de una enfermedad de declaración obligatoria.
En España, las especies habitualmente identificadas son T. spiralis y T. britovi. Además, en 2014 se detectó por primera vez en España T. pseudoespiralis.
La principal fuente de infección para los humanos es el consumo de carne y productos cárnicos crudos o insuficientemente cocinados procedentes de jabalí o cerdo infectado.
También se puede contraer esta enfermedad a través de la carne de otras especies de consumo menos frecuente, como los solípedos (caballos, burros, mulas, etc.).

Se asocia fundamentalmente al consumo de carne y productos cárnicos crudos o insuficientemente cocinados procedentes de jabalí o cerdo infectado.
La gran mayoría de los brotes de triquinelosis están asociados al consumo de jabalíes cazados para autoconsumo y cerdos sacrificados en matanzas domiciliarias que no han sido sometidos a un análisis de triquina. Por ello es muy importante tomar las medidas necesarias para su prevención.
La manifestación clínica en las personas es muy variable, dependiendo de la sensibilidad del individuo, de su estado inmunitario y de la cantidad de larvas de triquina ingeridas.
Puede manifestarse como una enfermedad asintomática o cursar con síntomas como dolor de cabeza, párpados hinchados, fiebre, sudoración profusa, dolores musculares, diarrea, cansancio y postración, pudiendo llegar a producir cuadros severos e incluso la muerte.
La legislación de la Unión Europea regula los controles oficiales para detectar la presencia de triquina en la carne. En los mataderos y salas de manipulación de carne de caza se toman muestras de las canales de los animales de especies susceptibles de estar infestados por Trichinella (como cerdos, jabalíes o equinos, entre otros) para realizar un análisis de detección de triquinas.
De forma generalizada y sistemática se analizan todas las canales de estos animales, con algunas excepciones recogidas en la legislación, por lo que el riesgo de triquinelosis por consumo de carne procedente de animales sacrificados en mataderos o controlada en salas de tratamiento de caza se reduce al mínimo.
La carne de cerdo y jabalí comercializada por los canales habituales se somete a análisis de triquina, por lo que el riesgo se reduce al mínimo y en este caso no son necesarias medidas específicas en el hogar para prevenir la triquinelosis.
No obstante, para prevenir otras toxiinfecciones alimentarias siempre es recomendable cocinar completamente la carne y mantener una adecuada higiene en la cocina (lavado de manos, superficies y utensilios; separación de alimentos crudos y cocinados; refrigerar lo que no se va a consumir).
El principal riesgo recae en la carne de cerdos sacrificados en matanzas domiciliarias y de jabalíes cazados para autoconsumo que no son sometidos a análisis de triquina, por lo que, en estos casos, es fundamental asegurarse de que esta carne ha sido sometida a un análisis de triquina por un veterinario/a colaborador/a. Las principales medidas adicionales a esta, que podemos tomar en casa para prevenir la triquinelosis son:
Fotomicrografía de quiste y larva parcialmente fuera del mismo de Trichinella spp. en fibras de tejido muscular
El Reglamento de Ejecución (UE) 2015/1375 de la Comisión de 10 de agosto de 2015 por el que se establecen normas específicas para los controles oficiales de la presencia de triquinas en la carne, establece requisitos concretos para prevenir la enfermedad humana provocada por el consumo de carne infectada por triquinas, como la obligación de someter toda la carne de cerdo y jabalí destinada a su comercialización para consumo humano a un análisis de triquina.
Plan Nacional de Contingencia Frente a Triquina, que tiene por objeto establecer un protocolo de actuación nacional que contemple las medidas en caso de sospecha o detección de triquina en animales o en carnes. Asimismo, recoge aspectos relacionados con la enfermedad en los humanos desde el punto de vista epidemiológico, al objeto de determinar el origen de la infección y para evitar nuevos casos.
A nivel nacional, el Real Decreto 1086/2020, de 9 de diciembre, por el que se regulan y flexibilizan determinadas condiciones de aplicación de las disposiciones de la Unión Europea en materia de higiene de la producción y comercialización de los productos alimenticios y se regulan actividades excluidas de su ámbito de aplicación ha establecido que en el caso de las especies porcina y equina y de la carne de caza de especies sensibles a triquina, la autoridad competente de la comunidad autónoma establecerá un sistema que permita que todos los animales se sometan a un análisis de detección de triquina antes de su consumo, utilizando uno de los métodos establecidos en los capítulos I y II del anexo I y, en su caso, en el anexo III del Reglamento de Ejecución (UE) 2015/1375 de la Comisión, de 10 de agosto de 2015.
Para más información, consulte la web Aesan - Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición
Con el objetivo de concienciar a los cazadores sobre la importancia de someter a análisis de triquina a los jabalíes destinados para autoconsumo, la AESAN, en colaboración con Real Federación Española de Caza, ha publicado un tríptico titulado: “Triquinosis en carne de jabalí para autoconsumo”

El método de detección de referencia es por digestión y microscopía (Norma ISO 18743:2015), que se basa en la degradación enzimática de las fibras musculares en medio líquido compuesto de pepsina y ácido clorhídrico, seguido de etapas de sedimentación y lavado.
Importante: El método de compresión (triquinoscopio) NO está autorizado (tiene una baja sensibilidad y Trichinella pseudoespiralis no se detecta en este método).
La muestra se debe recoger de las posiciones preferentes. Para porcino y jabalí, los músculos preferentes son:

*Diafragma (es la tela muscular que separa la cavidad torácica y abdominal) que debe contener los “pilares del diafragma”, tiras musculares de elección para el diagnóstico.
Cantidad mínima de muestra: 50-100 gramos de carne por jabalí, limpia de grasa y envolturas musculares. Si no puede extraerse la muestra en el sitio preferido o si el tipo o la especie de animal tienen un riesgo superior de infección, conviene aumentar el tamaño de las muestras para el análisis parasitario.
– Nunca se deben mezclar muestras de varios jabalíes.
– Se debe relacionar perfectamente cada muestra con el animal del que procede.
– Se debe identificar adecuadamente el coto donde se ha cazado el animal y la fecha de caza.
La muestra debe ser sometida a un análisis de triquina realizada por un veterinario/a colaborador/a.
A continuación, puede consultar el personal veterinario colaborador en matanza domiciliaria de cerdos y en cacerías de jabalíes destinadas al consumo privado.
Personal veterinario colaborador en La Rioja





Los profesionales veterinarios que presten sus servicios para determinar la ausencia de triquina en carne procedente de piezas de caza silvestre y de matanza domiciliaria destinada al consumo doméstico privado en la Comunidad autónoma de La Rioja podrán iniciar su actividad siempre y cuando cumplan con todos los siguientes requisitos establecidos en la Orden 3/2011, de 10 de mayo, de la Consejería de Salud, que la regula.
Podrán iniciar su actividad como tales, desde el momento en que hayan presentado ante el órgano competente en materia de Salud Pública, la correspondiente comunicación previa en la que figurarán sus datos, dirección y teléfono de contacto y el resto de la documentación que debe acompañarla. Así mismos, deberán de cumplir con los demás requisitos establecidos en la citada Orden.
Para realizar la comunicación previa para actuar como veterinario/a colaborador/a, deberá realizar el trámite a través del siguiente procedimiento habilitado en la web de larioja.org:
La comunicación previa deberá acompañarse con la documentación que acredite:
A continuación, puede consultar el personal veterinario colaborador en matanza domiciliaria de cerdos y en cacerías de jabalíes destinadas al consumo privado en La Rioja:
Personal veterinario colaborador en La Rioja
La negligencia o el incumplimiento de las funciones que la presente orden atribuye al personal veterinario colaborador podrá dar lugar a que se suspenda su participación en las correspondientes campañas, sin perjuicio de la responsabilidad penal, civil o administrativa en que incurran.
El método de detección de triquina por digestión y microscopía es el método de referencia internacional. Está descrito en la Norma ISO 18743:2015, donde se recoge el procedimiento a seguir para el análisis de carnes. Este método se basa en la degradación enzimática de las fibras musculares en medio líquido compuesto de pepsina y ácido clorhídrico, seguido de etapas de sedimentación y lavado.

📜 Base legal:
Real Decreto 1086/2020, de 9 de diciembre, por el que se regulan y flexibilizan determinadas condiciones de aplicación de las disposiciones de la Unión Europea en materia de higiene de la producción y comercialización de productos alimenticios.
📌 Requisitos clave:
👤 Dirigido a:
Organizadores de espectáculos taurinos celebrados en La Rioja que necesiten trasladar reses sangradas a una comunidad autónoma distinta de aquella en la que se celebró el evento.
📆 Plazo:
La solicitud de autorización debe presentarse al menos 10 días antes de la celebración del espectáculo.
📄 Documentación necesaria:
🔗 Enlace al trámite:
👉 https://web.larioja.org/oficina-electronica/tramite?n=25566

Memorias del Servicio Riojano de Salud, Consejeria de Salud, Fundación Rioja Salud y Unidades Docentes