Importante para nuestra salud:

  • La elección de los alimentos.
  • El tamaño de las raciones.
  • El número de comidas.
  • El entorno en el que comemos.
  • El tiempo que dedicamos.

Una alimentación saludable es:

Equilibrada: en nutrientes y en energía. Incluye todos los grupos de alimentos (cereales, patatas, arroz, frutas, verduras, lácteos, carnes, pescados, legumbres, aceite de oliva, frutos secos…).

Variada: diversifica los alimentos, las recetas y las técnicas culinarias.

Segura: exenta de tóxicos o contaminantes.

 

Recuerda:

 
1
Realizar 5 comidas al día: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena.
2
Iniciar el día con un desayuno completo.
3
Reducir el consumo de sal, azucares y grasas saturadas.
4
Consumir alimentos frescos, locales y de temporada.
5
Tomar en contadas ocasiones alimentos procesados.
6
Aumentar el aporte de fibra.
7
Planificar los menús semanalmente.
8
Leer la información nutricional y los ingredientes del etiquetado.
9
Analizar la publicidad, los alimentos que se anuncian no siempre son los mejores.
10
Cocinar sano: al vapor, a la plancha, cocido, hervido, asado. Reducir las frituras.
11
Comer despacio y cuando se pueda, acompañado.
12
Realizar, al menos, 30 minutos de actividad física todos los días.